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| Cubo del Molino de Ixquihuila |
Una década de mi vida giró entorno del cerro Ixtágel y terminó con mucha nostalgia, tanto que el réquiem se convirtió en algo imperativo. En una ciudad que ha despertado siempre al cobijo de este volcán mal categorizado comienza el relato de Los Reventadores, ficción histórica que narra la vida de dos hombres de cantera, de los que construyeron las ciudades a puro pulmón y algunas cargas de dinamita y de los escenarios cotidianos que ellos recorrían para cumplir la misión de empedrar la metrópoli de la meseta marquense (para los años sesentas, daba visos de que ese papel, el de metrópoli, le correspondería la barreña ciudad de San Marcos, pero la historia se encaprichó y le jugó la vuelta).
Uno de esos lugares, mi favorito por muchos años durante mis caminatas junto al Viajero -mi perrito al que extraño con el alma y que inspiró el nombre de este blog (hablando de réquiems)- se encontraba en el cañón de Ixquihuila, uno de los muchos eventos geológicos impresionantes de San Marcos y que permitió la instalación de un ingenio harinero que sobrepasaba el siglo de existencia y que fue destruido por pura codicia del actual propietario. El molino de don Elías, nombre más popular entre todos los que tuvo, se encontraba cerca de una de las canteras basalto agotadas en el esfuerzo constructivo que comenzó en la primera década del siglo XX. Además de su atractivo histórico, Ixquihuila contaba con una serie de pozas de aguas azufradas y convertidas en un balneario público entre las rocas. Entre esas pozas y en aquella cantera, perdida ahora entre el bosque y en la memoria local, ocurren las primeras detonaciones del cuento.
La segunda referencia, cual saga de películas, fue publicada previo en mi página de Facebook, (la encuentran como Guillermo A. Chocano Alfaro, pues aún no tiene arroba) y hace referencia a la cantera de San José Los Coyotes, dejo el enlace líneas abajo. Si el tiempo da tregua, les contaré de las calles, del camino real y de Archivo Histórico de aquella ciudad para terminar de contextualizar el réquiem.
Ciudad Vieja, Sacatepéquez, año 2022
Enlace a Los Coyotes en Facebook
Al respecto del libro «Los reventadores» | cuentos | Guillermo A. Chocano Alfaro | Velero Rojo, libros y procesos creativos

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